- ¿Sabes si este metro para en la terminal 4 de Heathrow?- pregunto a la persona que está enfrente de mí, el letrero del tren sólo dice que va a la terminal 1,2 &3.
- Ni siquiera sé a qué terminal voy.- Me contesta. Es cuando me fijo que esta persona también tiene una maleta con él.
Le digo que su boleto lo debe decir, le enseño el mío donde lo dice. Veo la ruta del metro en uno de los páneles. Parece indicar que pasa primero por la terminal 4 y luego sigue a las otras. El saca su boleto y lo vuelve a revisar, me lo enseña, en ninguna parte dice el número de terminal.
- Hasta donde sé, la terminal 4 es de vuelos internacionales, en mi camino de llegada llegué a la 4 y salí de la 1 rumbo a Dublin. Tal vez las otras son para vuelos más locales, no lo sé.
- La vez pasada que fui a Estados Unidos creo que no salí de la terminal 4.
- ¿Y también volaste con la misma aerolínea?
- No, creo que fue otra aerolínea.- No parece que haya forma de saber, tendrá que bajarse en el aeropuerto a preguntar.
- ¿A qué vas a Chicago?
- A un festival de cine para niños.
- ¿Te dedicas al cine?
- Soy director y escribo guiones.
Me platica que hizo una película animada para niños y una serie de televisión infantil. Va al festival a presentar la película. Es de Noruega y algún organismo de fomento de la cultura de su país lo inscribió en el festival, parece que van otros dos noruegos. Platicamos de mí y de mi viaje.Dice que él también reduce gastos al estar filmando.
- ¿Sólo haces películas para niños?
- Hasta ahora sólo eso he hecho. ¿Sabes? Muchos creen que es más fácil hacer películas para niños, es como si los niños no entendieran. Yo creo que son el público más crítico. Los niños no perdonan, o están entretenidos o no les gusta la película. Creo que lo importante es contar una buena historia. Si cuentas una buena historia les gustará la película. En mi país criticaron la película porque dicen que es un poco americana, creo que acá la verán más como europea.
- ¿Y es también un concurso?
- Sí, pero no creo que vaya a ganar algo. Tuvimos que ceder en algunas partes por cuestiones de presupuesto. En algunas escenas grandes tuvimos que ajustarnos y el resultado no es del todo satisfactorio. En la serie de televisión que hice teníamos presupuesto, nunga tuvimos que comprometer nada. La serie fue nominada para un Emmy. Ahora no me hago ilusiones, sé que no tiene calidad internacional, pero es una buena oportunidad para viajar. En mi país no ganó ningún premio, y para lo que se hace en Noruega creo que podría haber ganado. Pareciera que cuesta más trabajo ser reconocido en el país de uno. ¿Cómo es en México?
Le explico un poco de la situación del cine en México.
- ¡Ah! Pero tienen buenas películas. Una de mis películas favoritas es mexicana, pero no me acuerdo el nombre. Es de dos muchachos que se van con una mujer mayor que ellos de viaje.
- Y tu mamá también.- le digo reconociendo la trama.
- Sí, esa, me gustó mucho que se mezclara la historia con lo que sucede en el país y que no tenía nada que ver con la trama.
Le recomiendo Tarde de patos, que me parece una mejor película mexicana, de las mejores que se han producido ultimamente, para mi gusto.
Seguimos platicando de cine, de su teoría del cine infantil. Es como si se creara una burbuja de tiempo en medio de un tren que va camino al aeropuerto. Para mí es el final del viaje, para él el inicio.
De repente me doy cuenta que la próxima estación es la terminal 4 tomo mi mochila y la coloco en mis hombros. Al llegar le digo que ahí me bajaré. Dice que él también.
Rodamos nuestras maletas hacia el corredor de la estación. La máquina del metro se queda con nuestros boletos. Caminamos y en el pasillo hay un listado de aerolíneas con los números de terminal. Buscamos American Airlines y resulta que es la terminal 3, tendrá que tomar el metro a la otra parada.
- ¿Cómo te llamas?- pregunto.
Me dice su nombre mientras abre uno de los cierres de su mochila y de una bolsa ziplock saca una tarjeta.
- Quisiera saber si algún día veo una de tus películas,-le digo al leer su tarjeta.
jueves, octubre 25, 2007
Terminal 4
Viajar
Hace una semana que regresé de viaje y las cosas se siguen acomodando. Apenas ayer corrí por primera vez, las maletas las puse en su lugar en el closet el domingo por la noche. Es como si llegaras poco a poco. Al acomodar las compras, al lavar la ropa sucia del viaje, al entregar los regalitos que trajiste, al retomar la rutina.
Igual me sucede cuando me voy. Los primeros días estoy muy pendiente de las cosas de casa: cómo estará la Cirrus, no habré dejado alguna cuenta sin pagar, se habrán acordado de llamarle al cliente que les pedí. Es como si fueras soltando las amarras lentamente, hasta que un día sientes la total libertad que te da ir a donde quieres con sólo tu maleta en mano.
Me quedo con la sensación de que los viajes son procesos, no eventos.
jueves, octubre 18, 2007
Aqui vive gente
Al pasear por los barrios de Londres y las carreteras de Irlanda me vuelve a asaltar el mismo pensamiento: aqui vive gente. Sí, ya sé, es obvio, pero trato de imaginar la senasación de vivir en una de esas casas de dos pisos de Notting Hill o en una puerta de colores de Dublin o en una de esos casitas con techos de paja de la campiña irlandesa.
Trato de imaginar el llegar a estos lugares después de un día de trabjao o amanecer ahi un sábado sin prisas. Yo también podría vivir ahí. Yo también podría salir de ahí y tomar el metro en las mañanas o tomar la camioneta para recorrer kilómetros de carretera y llegar a trabajar.
martes, octubre 09, 2007
Una especie de respuesta
Vengo de regreso en el tren a Dublin, después de haber visitado el oeste de Irlanda. Oigo música celta mientras veo los desniveles del paisaje.
Disfruto de la sensación del movimiento y el ruido del tren mientras veo pasar los paisajes.
La sensación de libertad y pertenencia empieza a invadirme. La libertad de ir a donde quiero sin que nada me detenga sin que nada me preocupe. La pertenencia del instante, de estar y disfrutar el ahora: estar aqui y ahora.
¿Qué más se puede pedir? Mmm... Nada.
viernes, octubre 05, 2007
Rumbo a Dublin
Me acabo mi cerveza Heineken y mis papas Pringle sabor crema ácida. Veo a la ventana y abajo se ve el mar entre las islas. En este momento es cuando me pregunto: ¿qué estoy haciendo aqui? ¿qué me trajo a Irlanda? ¿qué vientos me empujan a estas latitudes?
También me pregunto si tienen respuesta mis preguntas.
miércoles, octubre 03, 2007
Y otra vez me voy
Siempre que empiezo a planear un viaje siento que falta mucho para que suceda. Hoy me sorprende el que llegue el día de irme. Me pesca un poco desprevenida aunque obviamente he ido haciendo los preparativos, igual siento como en esos sueños en que te vas de viaje y se te ha olvidado empacar o te pones a hacerlo en el último momento, cuando ya debías estar en camino del aeropuerto.
Esta vez voy a Irlanda e Inglaterra. Aprovecho una conferencia de la empresa para tomarme una semana de vacaciones y conocer Irlanda. Luego iré a Inglaterra de trabajo por unos días y trataré de ir a Stonehenge.
La Cirrus está en casa de Bk con los niños, bien cuidadita, que es lo que más me angustia al salir por tantos días. Gracias Bk.
Los veo a mi regreso... si no antes...
miércoles, septiembre 19, 2007
Cotidianeidad
Despierto con dificultad. Quiero seguir durmiendo. Decido no ir a correr aunque luego me arrepienta. Me acomodo en la cama y trato de volver a dormir: el sueño se ha ido.
Hay días que creamos mundos mágicos en los sueños. Mundos en los que nos queremos quedar a vivir. El despertador te saca drásticamente de ellos y ya no puedes regresar. Ni siquiera es cierto que puedas regresar la noche siguiente. El mundo nocturno es fluctuante. El diurno es más estable.
Y cuando nos empezamos a sentir cómodos, tal vez hasta a resignarnos, vienen eventos que violentan la estabilidad: accidentes, cambios de vida, decisiones. Y lo que queremos es regresar a lo conocido, regresar a la seguridad de lo cotidiano. Hay veces que se regresa, pero rara vez es lo mismo, normalmente encontramos una nueva cotidianeidad. Que con el tiempo nos vuelve a envolver y de la que queremos volver a salir.
martes, septiembre 04, 2007
El azar en la música
Blue me metió en esto de hacer el meme. El ejercicio es divertido, pues las respuestas al cuestionario son totalmente al azar.
Aqui las instrucciones: Debes poner tu reproductor de mp3 en shuffle (esto es, que se toquen aleatoreamente) y anotar de respuesta las canciones (como vayan saliendo) en cada pregunta (nombre de canción-artista).
Yo no tengo mp3, lo que usé fue el Windows Media Player de la compu.
1.- ¿Cómo te llamas? Raquel, Jorge Drexler
2.- ¿Cómo te sientes hoy? Bésame, Ely Guerra
3.- ¿Cual es tu perspectiva de la vida? Love is a loosing game, Amy Winehouse
4.- ¿Qué piensa tu familia de ti? The Inn, Philip Glass & Kronos Quartet
5.- ¿Qué piensan tus amigos de ti? En una noche de esas, Dafne Zúñiga
6.- ¿Qué piensa de ti la gente que no te conoce? Gitana, Willie Colon
7.- ¿Cómo ha sido tu vida amorosa hasta ahora? Tell me lies, Fito Paez
8.- ¿Cómo será en el futuro? Días de sombrillas, Fernando Delgadillo
9.- ¿Te casarás? No me pidas nada, D’Orsini
10.- ¿Tendrás hijos? Don’t know why, Norah Jones
11.- ¿Eres bueno en la escuela? Flores en el mar, Jorge Drexler
12.- ¿Exitoso? Cuento, Fernando Delgadillo
13.- ¿Canción para cumpleaños? My Confession, Josh Groban
14.- ¿Canción para tu funeral? Busca un problema, Natalia Lafourcade
15.- ¿La cancion sobre tu vida? Ven y háblame de ti, Patty Chávez
16.- ¿Tu mejor amigo y tú son Excelent, Mr. Renfield, Kronos
17.- ¿Tu mejor amiga y tú son? Tamborero, Jorge Drexler
18.- El amor de tu vida y tú se llevan… The Marching Saints, Harry Belafonte
19.- ¿Para los tiempos felices…? Men Señara, Bebe
20.- ¿Para los tiempos tristes…? Anda,
21.- ¿Para todos los días…? Ella, Bebe
22.- ¿Para mañana…? La Bañera, Fernando Delgadillo
23.- Para el amor de tu vida: Cannabis, Ska-P
24.-¿Para los traumas…? Nada menos, Fernando Delgadillo
domingo, septiembre 02, 2007
Para tocar el hielo
Un beso, luego otro. Sonrío antes de abrir los ojos y verte viéndome. Nos abrazamos, nos acurrucamos sintiendo este primer despertar. No queremos salir de la cama pero tienes algo que ir a hacer. Te metes a bañar y yo me quedo dormitando un rato más, oliéndote en la almohada que has dejado vacía.
Antes de que salgas del baño, preparo café y pongo el pan dulce que compramos en una canasta. Desayunamos sin muchas palabras, refugiándonos en el simple estar de una mañana juntos. Quedamos de vernos en la cruz.
Me resisto a bañarme, quiero seguir oliendo a nosotros. Me acuesto a leer y me distraigo viendo las vigas del techo de
Me levanto y me baño despacio, pienso que así no se saldrá del todo tu aroma. No te quiero perder tan rápido. Me visto y me salgo a caminar.
El sol va evaporando lentamente la lluvia que cayó ayer toda la tarde y noche. Camino por las calles empedradas y me pregunto si me extrañas a tu lado o si te has olvidado de mí. Me detengo a ver servilletas bordadas, canastas y piezas de madera. Pienso si comprarte algo como recuerdo de esta primer noche juntos. Pienso que lo podrías tomar como un recuerdo cursi y no lo hago.
Subo la colina y llego a la cruz antes de
En un altavoz anuncian una tienda de celulares. El anuncio incluye el sonido de las teclas marcándose. Me parece que esta modernindad contrasta con la vista de casas blancos con techos de teja, portones de madera grandes y macetas de barro en las ventanas.
Me pregunto si llegarás a tiempo, si ya tienes ganas de volver a verme o si te distraes un poco y pierdes tiempo para retrasar tu llegada.
Llegas y te bajas del coche. Te sientas a mi lado y platicamos del libro que leo. Nos levantamos para irnos a comer.
Nos apuramos para que no nos pesque la lluvia en la carretera, pero llevamos apenas algunos kilómetros recorridos cuando comienza a llover. Llegamos a un lugar del camino en que hay granizo que parece nieve. Te pido que te pares para tocar el hielo. Estacionas el coche y nos bajamos.
Caminamos cogidos de la mano y me pregunto cuánto tiempo durará esta sensación que me da el sólo tomar tu mano. A lo lejos veo una casa con dos personas en
Te levantas sin siquiera decir una palabra. Oigo el ruido de la regadera que indica que ya no piensas regresar a
Bajo y ya está el café listo. La mesa puesta y un plato de fruta que la empleada ha colocado.
Te pregunto si quieres comer algo más. Quisieras algo de pan. Contesto que no se me ha olvidado, pero que el doctor ha recomendado que limites el pan dulce, tiene mucho colesterol. Haces un ruido de hastío y dices que no quieres nada más. Desayunamos cada quien leyendo una revista.
Salgo a caminar sola, tú prefieres quedarte a leer en silencio. En el camino hay charcos por la lluvia de anoche y de toda de
Regreso y te encuentro en la terraza mirando el horizonte. Tenemos tan pocas palabras que compartir. Pongo algo de Bach para evitar el silencio.
Ayudo a la empleada a hacer la comida y nos sentamos a comer. Dormimos una breve siesta cuando oímos que comienza a llover con granizo.
Nos sentamos a tomar té en la terraza. Bajo los tres escalones para tocar el hielo. A lo lejos veo un coche que se estaciona a la orilla de
jueves, agosto 09, 2007
Al final del día
"The gods do not deduct from a man's allotted span, those days spent sailing."
- Proverbio antiguo
martes, agosto 07, 2007
Rutas paralelas
Han pasado tres años y aún puedo decir “te conozco” cuando leo tus palabras. Sé cómo vas a reaccionar y qué eres capaz de hacer. No sé si lo intuyo o sólo lo pronostico, pero desde hace unas semanas he sabido cuáles serán tus pasos. Lo que en otra época fue divertido, ha perdido ese misterio del reconocimiento.
De nada me sirve adivinarte, igual me trastornas un poco. No quiero verte, no tengo nada que decir. Fuimos los mejores amigos ¿y cómo le explico a mi espíritu que ya no tengo nada que ver contigo? ¿A dónde se fue el amor que te tuve? Tal vez es como las ganas de jugar a las muñecas, desaparece y las muñecas se quedan en una caja botadas. La niña que jugaba a las muñecas ya no existe.
Seguiremos en rutas paralelas, no hay razón para volvernos a cruzar.
martes, julio 24, 2007
Antes de que llueva
Te fuiste antes de que comenzara a llover. El paso de los coches se oye amortizado por
Dijiste que la otra vez me enojé porque te fuiste. “No fue así” -te debí decir- “me enojé porque se habían creado expectativas”. Hoy me va bien cuando llegas, también me va bien cuando te vas. No espero nada. Disfruto el tiempo que tengas y me quieras dar.
Se me traban las palabras cuando me dices que me lees. Tu presencia me pone nerviosa. ¡No sé si todavía te gustaré!
jueves, julio 19, 2007
Ayer te extrañé
No sé si fue a la hora de bañarme, o tal vez al tomar café. Sentí un vacío. No, no me explico bien. Sentí una presencia inexistente. Extrañé nuestras comidas y nuestras pláticas, sobre todo quise reírme contigo. Pensé en cómo mueves tus manos al hablar, oí tus palabras entrecortadas que forman una frase, te vi mirarme. Sé que no tenemos un futuro. Nunca hacemos planes.
domingo, julio 15, 2007
Conversación
Apenas terminamos me reclamó.
- La vez pasada no quisiste hacer nada.
- No hubo ningún intento de tu parte.
- Un intento de un beso, tal vez…
- No lo recuerdo. Además quería ver si podíamos ser amigos.
- También podemos ser amigos.
- Ahora yo te di el primer beso.
- Es cierto, pero si no te lo hubiera dado yo.
Seguimos abrazados platicando como nuevos amigos o viejos amantes.
lunes, julio 02, 2007
Caleidoscopios

Siempre me han gustado los caleidoscopios, y hace tiempo quería tener uno. Ayer que fuimos a Tepoztlán me compré uno. Tiene dos círculos de colores por fuera que giras y van cambiando las formas. Mi hermana también compró uno que tiene un tubito de un medio transparente muy viscoso en el que flotan chaquiritas y cositas. Al voltear el tubo las cositas caen lentamente y hacen las figuritas de colores replicadas. Yo estuve viendo este tipo de caleidoscopios pero no me decidí a comprar otro.
Al llegar a la casa en la noche, empezamos a desempacar nuestras compras del día y mi hermana me dió su caleidoscopio y me dijo "este es el que me gustó para ti". Gracias Cosa, me encantó.
Así es que ahora he iniciado una colección. Ya sé que podrían parecer muy pocas piezas, pero todas las colecciones comienzan con un objeto y yo ya tengo dos.
miércoles, junio 27, 2007
De sueños y dormir
A veces dormir me parece chistoso. Esta actividad diaria para la que se tiene un cuarto especial, una superficie especial y en algunos casos hasta ropa especial. Te preparas para dormir, te acuestas y cierras los ojos. Y luego hay que esperar a que el sueño llegue sólo, sin poder hacer nada para inducirlo. A veces se consigue de inmediato, otras no o llega y se espanta.
Hay una sensación extraña al pasar del estado de vigilia a dormir y a empezar a crear sueños. Imágenes que a veces son tan vivas que parecen reales, otras totalmente distorsionadas. También están esos en que aparece gente que tienes tiempo de no ver y parecieran parte de tu cotidianeidad.
Anoche soñé con un bebé al cual yo, por alguna razón sabía que no podía rescatar pero lo intentaba. Había alguien que me ayudaba, una niña de unos ocho o diez años. Cada vez que me acercaba a él se escapaba, y yo no podía renunciar a él. Cuando sonó el despertador lo único quería era seguir dormida, quería seguir intentando salvar al bebé.
¿Alguien quiere interpretarlo?
jueves, junio 14, 2007
Sin propósito específico
El sol entra por la ventana a mi izquierda y no me deja ni pensar. Me ha dolido un poco la cabeza toda la tarde. El día laboral está por terminar, o tal vez terminó sin avisarme ya que dedico este rato a escribir.
Hay días que se me cuela el pasado y quisiera saber más del presente. Hay rendijas que se abren que me permiten ver parte de esa vida. Si fuera una foto sería como un close-up del dedo chiquito del pie. Y quisiera saber un poco más. Saber cómo vive, qué piensa, cómo está. Tal vez lo que más quiero saber es cuándo piensa en mí y cuánto le duelo.
No, no voy a hacer nada por averiguar. Quisiera que llegara esa información, sola, como extraviada, sin ningún propósito específico. Y tal vez por un instante quisiera que nunca nos hubieramos separado y que pudiera tomar su brazo para cruzar la calle o izar la vela para cruzar el Mediterráneo juntos.
No quiero volver al pasado, ni pienso que todo pasado fue mejor. Estoy contenta con mi vida actual, no cambio por nada lo que he vivido estos últimos años. Me siento a gusto con quien soy hoy.
miércoles, junio 13, 2007
Feliz cumpleaños
Un día compramos fibras de metal para lavar la charola del horno eléctrico. Estaba toda encochambrada. Cuando vio el resultado estaba feliz, dijo que él pensaba que la tenía que tirar y conseguir una nueva.
Recuerdo como inicia sus días. Se desayuna con música de Mozart, o tal vez Edith Piaf o Ella Fitgerald. Lava bien la manzana: un minuto con agua caliente, otro minuto con agua fría, es su terapia para la artritis. Corta la manzana en gajos, toma un plátano y lo rebanaba. Con la punta del cuchillo va tomando pedazos de la fruta y los mete en su boca. Toma un café descafeinado con leche. Lee una revista mientras se desayuna. Está suscrito a todo tipo de revistas: Writer's Digest, Popular Science, National Geographic, Smithsonian, Newsweek, Woodworker's Journal.
Cuando estábamos con él nos repartía una revista a cada uno para que comentaramos lo que leíamos.
Un día a la semana da clases de pintura a mujeres de la tercera edad, otro día va a su liga francesa: se juntan a hablar en francés mientras almuerzan. Todas las tardes anda media hora en bicicleta. Y las noches busca una película que ver en la tele. Con él vi El olor de la papaya verde, El ladron de bicicletas y otras delicias del cine europeo.
Siempre que lavo la charola del hornito pienso en él y en cómo su vida esta llena de detalles. Hoy es su cumpleaños, y aunque no es parte de mi vida actual, hoy podré hablar con él.
martes, junio 12, 2007
Cotidiano
Han sido días latosos, no puedo decir que complicados porque el tamaño del lío no llega a tanto.
Varias personas me han dicho que es bueno caer, otras me han ofrecido caer en ellas y se los agradezco de veras. Me doy cuenta que no sé caer total y absolutamente, sólo sé caer de a poquito. Mejor para ustedes porque no tendran que soportar mi largo cuerpo, peor para mí porque nunca me sé relajar del todo. Supongo que es una de las cosas que tendré que aprender o que probablemente muera sin saber.
Hoy tuve que ir con el abogado laboral. Tengo un problema con una mujer que trabajaba aqui. Dice que la corrimos injustificadamente, yo digo que no la corrimos pero que en todo caso hubiera sido más que justificado. Además, su forma de actuar confirma que estamos mejor sin ella. Trabajó solo mes y medio y quiere dos meses de indemnización. Eso me ha desgastado, ayer me dió insomnio sobre todo porque me molesta sentirme extorsionada y sin salida. Hoy que fuimos con el abogado vi que sí hay salida y me siento mejor.
Mañana y pasado tenemos dos días de Expo Management. Con lo que me chocan las ferias. Afortunadamente sólo estaré ahí unos ratos. Hoy acordamos los horarios. Mañana iré en la tarde el jueves iré por la mañana.
Ayer fui a la cerámica e hice dos bowls. No perfectos pero quedaron lindos. Además pinté algunas macetas y platos. Es rico que sea lunes y haya barro para jugar.
En un rato me voy a casa a jugar con la Cirrus y a leer. La vida va bien.
martes, junio 05, 2007
Estar
Busco una justificación, un propósito, algo que me haga seguir. Siento un vacío absoluto, negro, como son todos los vacíos.
martes, mayo 22, 2007
Hospital corners
Hace varios años fui a NY y me quedé en casa de mi gran amiga Luz. En la noche, a la hora de preparar la cama para que yo durmiera sacó unas sábanas. Las empecé a extender y luego cambió de opinión.
- Toma estas mejor.
Me puse a doblarlas con todo cuidado, las puntas juntas, cuando me dice:
- ¿Por qué las doblas tan perfectas? Igual que Ingrid.
Estoy a punto de contestar “porque mi mamá me enseñó” cuando agrega:
- Dice que porque su mamá la enseñó así.
Siempre lo hemos dicho, nuestras mamás se parecen mucho.
Güera, puedes estar segura que seguirás con nosotras, cada vez que doblemos una toalla o una sábana.
miércoles, mayo 09, 2007
Lorenzo
Ahora eres abuelo. Es chistoso. Sabía que tu hija estaba embarazada pero no había pensado que te convertirías en abuelo. Y hoy que nació Lorenzo no puedo dejar de pensarte.
lunes, abril 30, 2007
Llamada
El sábado en la tarde recibí una llamada: "Me pasas a la Cirrusina".
Era Emi, el hijo de Bk. Le traté de explicar que la Cirrus no sabía hablar por teléfono pero la respuesta que obtuve una y otra vez era "me pasas a la Cirrusina". Le hablé a la Cirrus y le puse el teléfono en la oreja. La Cirrus no se movió, cuando tomé de nuevo el teléfono oí que Bk le decía a su hijo: "dile algo". Por lo visto con saber que la Cirrus estaba en el teléfono fue suficiente.
viernes, abril 20, 2007
Bitches
Camino unas cuadras desde mi oficina y me encuentro un restaurante árabe. Me encanta esta zona porque encuentras de todo. Me siento a comerme unas hojas de parra rellenas de arroz y carne y jocoque, acompañadas de pan árabe. Al terminar camino de regreso y me encuentro una librería. Entre los títulos del aparador veo uno que llama mi atención: “How to Be a Boss (Without Being a Bitch)” pienso que yo preferiría uno que se llamara “How to Be a Bitch”. A las mujeres nos da miedo ser bitches, preferimos que digan que somos lindas, dulces, amorosas, en una palabra que somos encantadoras. Por qué querremos ser jefes y no ser bitches, es como temerle al poder. Ser bitches no es malo, por lo menos no como yo lo entiendo. Para mí es ser fuerte, ser asertiva, y no significa ser mala onda. Siento que no por ser mujeres tenemos que pasarnos la vida complaciendo a los demás. Esto me lo digo yo porque creo que a veces soy una de esas, no siempre, afortunadamente. Como quiera, espero aprender a ser un poco más bitch.
jueves, abril 12, 2007
Reservado
Si hubieras reservado un pensamiento intacto para mí, sólo para mí, perdonaría todas tus traiciones, cada una de tus mentiras y hasta el último de tus abandonos. Iría por la vida con la certeza de haber sido amada, con la tranquilidad de saberme deseada, y la credulidad en la transparencia de tus “para siempre”. Pero te fuiste y nos dejamos. Y aunque a veces siento que hay una célula en mis entrañas que te pertenece, casi siempre se me pierde, y sé que es igual para ti.
No nos guardamos rencor, pasaron los meses de odio, tampoco nos tememos amor. Sólo nos quedó el olor de algún mar, las luces de colores cayendo, el sonido de las chicharras al llegar a una isla por
martes, abril 03, 2007
Sin palabras
Busco palabras que no encuentro. Las palabras se descalabran y ruedan por la escalera cuesta abajo sin poder ser reconocidas. Se escapan y con ellas la posibilidad de reconciliarme con
lunes, abril 02, 2007
Otras vidas
A veces cuando leo siento que vivo en una realidad paralela. De repente no sé cuál de las vidas es más real, si la mía o la que vivo alternativamente mientras voy leyendo el libro.
No, no me siento ninguno de los personajes, sólo siento que soy observadora de las vidas que transcurren y las veo pasar como si fueran las de buenos amigos.
A veces no quiero terminar el libro porque no quiero dejar de tener este mundo simultáneo. Lo voy chiquiteando hasta el final. Y tan pronto lo termino tengo que buscarme otro libro para vivir otra vida más.
jueves, marzo 22, 2007
Otra mudanza
Tengo mucho ruido en la cabeza que no me permite escribir. O no sé si es más bien ruido en el ambiente.
Van a ser tres semanas que me cambié de casa y hoy me cambio de oficina. Sí, estoy contenta, nos vamos a Polanco que es una zona donde hay de todo a diferencia con la oficina de hoy que no hay nada. También estoy contenta que el trayecto de la casa a la oficina se reduce en por lo menos 30 minutos.
El problema es que son muchos detalles que resolver para poderse cambiar o más bien para que las cosas funcionen. La oficina está toda empacada, los canceles están en partes por todos lados. Nos falta cancelar las líneas de teléfono, contratar nuevas, conectar el internet, cancelar el contrato de luz, hacer cambio de sucursal de las cuentas, bueno, ni para que los aburro. Lo bueno es que la oficina nueva tiene mucha luz, lo bueno que no se tiene que resolver todo el mismo día.
jueves, marzo 08, 2007
Día de mudanza
El día empieza a las 6:30. Me levanto, me meto a la regadera y al salir voy recogiendo todo lo que está en el camino. Pongo café. Cargo la cajuela de la camioneta, quito dos rieles de iluminación. Llevo a la Cirrus y la comida del congelador a la casa de una amiga vecina. Regreso a quitar la lampara del comedor, con la ayuda de Maricruz. Sacamos el periódico que sobro. Voy cerrando cajas. Maricurz destiende la cama mientras yo saco la comida del refri. Antes de cerrar la última caja llega la mudanza.
En menos de una hora vacían el departamento. De repente se oye el eco de las paredes vacías. Hora de ir a la nueva/vieja casa.
Llegamos al departamento iluminado y caluroso. Abro las ventanas, la puerta del balcón. Descargamos la camioneta y llega la mudanza. Las siguientes dos horas me dedico a dirigir donde van las cosas, en los ratos muertos voy abriendo cajas, sacando libros, CD’s, DVD’s, el contenido de la alacena. A las 11:45 pago la mudanza. Ya acabamos con la parte fuerte de la mudanza. La única rotura un sosten de plástico que detiene la manguera de desague del centro de lavado.
Seguimos sacando cajas. Cuando llegan Olga y Andrea, Maricruz y yo nos vamos por otra carga más. Faltaban la ropa colgada y las macetas. Descargamos. Me voy yo sola por la última carga y por la Cirrus.
Aprovecho para llevar los cuadros a reenmarcar, la humedad hizo estragos en ellos. El enmarcador esta justo enfrente de la casa donde se ha quedado la Cirrus de huesped. Me detengo a tomar unas fotos de la casa recien pintada. Mi amiga quiere mandarle fotos a sus hijas de la casa verde y no tiene cámara digital.
Entro por la Cirrus con la llave que traigo. Se supone que la casa está vacía y no, ahí sigue mi amiga que siempre no salió. Platicamos mientras saco las cosas del congelador. Subo a la Cirrus al coche y me encuentro con 3 llamadas perdidas en el celular. Marco a la casa. Los de cablevisión no encuentran el control remoto. Está en un morral morado de lona. Ya voy a la casa.
Descargamos el coche y finalmente: estoy totalmente mudada.
Son las 4:30 de la tarde y no he comido nada en todo el día, sólo me tomé dos botellas de agua y el café de la mañana. Me siento a comer del pollo que trajo Olga. Andrea juega en la sala con una casita que se armó de cajas vacías. Periódicamente sale a saludarme y le pregunto por Puppy, cuál es la puerta, cómo es su casa por dentro.
Cuando acaban con la cocina sacamos los blancos y decido que es lo último del día. Olga se queda trapeando, Maricruz sube a lavar trapos, Andrea y yo sacamos a la Cirrus a pasear.
Me quedo sola en mi casa nueva/vieja. Hace casi 7 años salí de ella y ahora regreso. Pienso en la primera vez que llegué, en cuando salí. Momentos tan distintos. Tengo que desempacar mi sillón nuevo del cuarto de tele. En eso llega Juan, el portero, a ver que se me ofrece. Le pido que me ayude a descubrir el sillón. Un maravilloso love seat color chocolate aparece. Lo acomodamos y revisamos los detalles pendientes en los cuales quiero que me ayude.
Cuando Juan se va me meto a bañar. Al salir me sirvo un vaso de tinto y me siento a disfrutar de mi nuevo ambiente.
Ha sido un día pesado pero estoy feliz de estar aquí y de tener gente a mi alrededor que me ayudaron tanto en el día.
viernes, febrero 16, 2007
Inicio y fin
Las sensaciones se van empalmando hasta que forman una masa sin forma. No se puede distinguir una de otra. Estan enredadas, enmarañadas, colapsadas. Me alejo de la masa, tal vez si la veo desde otra perspectiva pueda entenderla. Me pierdo. Las cosas prácticas desvían mi pensamiento: cuántas cajas más necesito, cómo empaco la lámpara, cuánto peso aguanta la caja. La masa queda ahí esperando ser descifrada. O tal vez ni siquiera eso, sólo queda ahí fermentándose.
A veces al dejar descansar los pensamientos, éstos se ven distintos y cuando volteas, logras distinguir lo que antes no podías. ¿Cómo nombrarlo? Sucesiones de cambios. Recuerdos que se escapan al mover los muebles que estuvieron fijos durante 3 años. Expectativas del espacio nuevo. Olores del pasado que se mezclan con los de hoy. ¿Cómo llegué aquí? ¿Quién es la que se va ahora? Inicio y fin que se mezclan.
jueves, febrero 15, 2007
Sensación y palabras
Una sensación me invade y desaparece sin que pueda identificarla. ¿Nostalgia? ¿Nostalgia de qué de quién? No sé de qué se trata. La sensación regresa y se vuelve a ir. Tiene sabor de expectativa, y un color indestiguible como el de los coches en la carretera cuando empieza a anochecer. Cuando trato de asirla dándole nombre, se vuelve a escapar. La veo irse pero no logro detenerla. Pregunto en voz alta: “¿por qué te escapas? Me regresa un eco de las paredes y estantes vacíos. Todo está ya en cajas. Tal vez es la sensación de la mudanza. Las sensaciones se mezclan, se escabullen. No hay nada claro. A mí me gusta entender, me gusta investigar y nombrar. Todo se deshace al nombrarlo y quedan trocitos de algo indefinido en las manos. Algo que no tiene olor ni textura. Trozos de nada que se desbordan y llenan el vacío. Vacío de nombres, fechas, datos, direcciones, numeros, palabras. Las cosas no siempre son nombrables. ¿O sí? Llego al viejo problema linguistico de si las cosas existen porque hay una palabra para nombrarlas o si pueden existir sin que existan palabras. Orwell habla algo de esto en 1984, la idea en la novela es que van desapareciendo palabras del diccionario para que desaparezcan las cosas a las que nombran esas palabras. ¿Y entonces, si no tengo una palabra no existe la sensación?
domingo, febrero 11, 2007
Elegir un libro
Lau dejó tarea. Mond me la recordó. En un intermedio de empacar para mi mudanza la hago.
Instrucciones:
1. Elegir un libro.
2. Abrir en la página 123.
3. Ir a la quinta oración.
4. Copiar las siguientes tres oraciones para luego publicarlas en el blog.
5. Citar libro.
Entró, dio un paso y se detuvo, dejando detrás de sí la puerta abierta. Llevaba el morral a la espalda; el palo en la mano; en los ojos una expresión ruda, audaz, cansada y violenta: iluminábale el fuego de la chimena: estaba espantoso. Era una aparición siniestra.
Victor Hugo. Los Miserables
Estoy empacando libros y la elección la hice del que tenía más cerca, no del que leo actualmente.
No le paso la tarea a nadie pues igual casi nadie la hace. Si a alguien le dan ganas de hacerla avisen aquí para pasar a leerlos.
martes, enero 23, 2007
Esto también es Europa
viernes, enero 19, 2007
Hoy te extrañé
Comí langosta asada. Pensé en las veces que comimos juntos. Muchas langostas. Otra vida. Recuerdo tu sonrisa, tu voz, nuestra plática interminable. O eso parecía hasta que un día se terminaron las palabras.Hoy te extrañé. Es como si hubieramos cenado juntos. Es como si nunca hubieramos existido.
jueves, enero 18, 2007
Constantes inconstantes
Pensé que siempre estarías ahí, igualita, siendo tú misma: la mujer fuerte y amorosa que siempre has sido. La mujer que me enseñó a ser mucho de lo que soy. Ir a Monterrey tenía siempre este encanto adicional de poderme meter en pláticas suaves y deliciosas. Siempre me sentí escuchada, simpre me regalaste entendimiento con tu serenidad y claridad. Pensé que eras una constante en mi vida. De las pocas cosas que nunca cambiarían. Y no es que uno piense que las cosas son para siempre, es que uno lo toma por dado y ni se lo cuestiona. Y de repente siento que te pierdo. Sigues ahí pero no eres la misma. ¿Soy yo la que estoy mal con mis expectativas o te fuiste antes de lo que te tenías que ir?
jueves, enero 11, 2007
Au revoir Paris
Voy de regreso a casa. Salí de Paris esta mañana. A las 6:30 caminé cinco minutos en el viento frío para tomar el tren al aeropuerto. El avión despegó a eso de las 11 de
Dormí, no sé que tanto pero dormí. Desperté con sed. Fui al fondo del avión por agua y pedí unas galletas. La azafata me las dio como si le costaran a ella. Las películas las pasan en español y francés. No me gusta ver películas dobladas así es que leeré un poco más, aunque preferiría dormir. Sigo con sueño. Los vecinos de ambos lados subieron las cortinas. No sé por qué no prenden su lámpara, la luz de afuera es demasiado penetrante en el avión oscuro. Molesta en los ojos.
Dormí otro poco, leí, nos volvieron a alimentar. Una especie de merienda: queso y carnes frías, de postre flan con sémola y pasas. Ahora no había mas que jugos y refrescos para beber. O provisionan mal los aviones o creen que con una cerveza en la tarde te vas a emborrachar.
Estamos a media hora del DF, lo acaba de anunciar el capitan. Para mí ya son las 11 de la noche y llevamos 12 horas de vuelo. Todos nos vemos cansados ya. Rebeca quedó de recogerme. Ella y sus dos hijos cuidaron a la Cirrus mientras yo viajé. Lo mejor de regresar es ver a la Cirrus.
Llegué a la casa a desempacar y revisar correos. Veré un rato la tele y veré si puedo dormir.
viernes, diciembre 15, 2006
Ya me voy
Nos vemos en enero, al menos que en algún momento tenga tiempo de sentarme a escribir o subir algunas fotos.
Pasen lindas fiestas. Les dejo muchos cariños y abrazos y besos.
Gracias por visitarme este año, espero lo sigan haciendo el año que entra.
miércoles, diciembre 13, 2006
Este invierno
Paseo por los callejones sin salida de mis sueños. Paseo por las calles que me llevan todas al mismo lugar inalcanzable.
Hoy me propongo vivir en Paris en el invierno. Por ahora sólo serán unos días, pero quién dice que no me quedaré a vivir ahí algún año. Planeo caminar por las calles frías y entrar a algún café de barrio para calentarme
domingo, diciembre 10, 2006
Antes de partir
A mi nadie me cuida, nadie me protege. A mi nadie me sigue, nadie me idolatra. Soy una mujer de apenas unos años más que tú, pero tengo muchos años más en el mundo. Rondando, buscando un lugar donde estar, escudriñando un lugar donde amar. He estado deambulando por tu mundo y por el mío. He estado alimentándome de escritos estos años, para ver si algún día podía escribir algo, sigo sin poderlo hacer, sigo esperando una señal para escribir, una señal par reír o llorar, cualquier pretexto para sentir.
Regresaré a tiempo para disfrutar el invierno y el frío. El frío que todo lo llena a pesar de la hora y del sol. Nadie irá a buscarme, nadie dirá una palabra en mi ausencia, será como si nunca me hubiera ido y como si no regresara cuando está proyectado llegar. Seguirás en tu vida y yo en la mía, nada cambiará. E igual todo será diferente a mi regreso, tal vez no me reconozcas, tal vez te hartes de mi familiaridad.
Regresaré y la vida transcurrirá como hasta ahora, y sin embargo es probable que no regrese.
martes, diciembre 05, 2006
Como cualquier otra
Celebrábamos el día que nos conocimos. Año tras año hacíamos algo especial y reconstruíamos las circunstancias del primer encuentro. Platicabamos sobre qué nos había llamado la atención esa tarde, en qué momento nos fijamos el uno en el otro. Hay días que cambian el rumbo de la vida y ése fue uno de esos, sin duda.
On connait la chanson
Escoge una banda/grupo favorito y escribe sólo con los títulos de sus canciones.
Escoge 5 personas para que hagan el test sin olvidar decirles que han sido elegidos.
Cuestionario hecho por: Lito que se lo mandó a Doris y Doris se lo mandó a Blue, y Blue me lo mandó a mí.
Banda o grupo elegido: Beatles, solos y en conjunto
¿Eres hombre o mujer?: Sexy Sadie
Descríbete: Think for yourself
¿Que sienten las personas acerca de ti? Getting better
¿Como describirías tu anterior relación sentimental? I should have known better
Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente: I feel fine
¿Donde quisieras estar ahora? Yellow submarine
¿Como eres respecto al amor? All you need is love
¿Como es tu vida? The long and winding road
¿Que pedirías si tuvieras un solo deseo? Strawbery fields forever
Escribe una cita o frase sabia: Life is what happens to you while you’re busy making other plans (Beautiful Boy)
Ahora despídete: Let it be
Paso el testigo a: Dharma, Eleafar, Noemi, Argüello y Ashbless.
martes, noviembre 28, 2006
En el Defe
Otra vez fue día de cambiar la plática cibernética por plática en persona. En estos meses me ha tocado hacerlo en varias ocasiones y habían sido experiencias interesantes. Esta vez no fue la excepción.
Este fin de semana fue un encuentro delicioso, lleno de largas conversaciones y risas, paseos y más plática, rica comida, buena bebida y sesión de fotos.
Lo que me sorprendió fue que la relación se dio más natural de lo que esperaba.
miércoles, noviembre 22, 2006
Extrañando
Desperté con el silencio de la luz tenue del día nublado. El edredón cubre mi cuerpo desnudo que busca tu cuerpo inutilmente. Debí amanecer con tu pierna cruzada encima de las mías. Comencé a buscar entre las sábanas las pequeñas palabras y silencios antes de hacerte el amor por
miércoles, noviembre 15, 2006
Despertar
Me doy cuenta que no me gusta meterme a bañar tan pronto despierto. No me gusta despertar de golpe con el agua de
sábado, noviembre 11, 2006
Silencio
Disfruto de este silencio que creo a mi alrededor los sábados. No es un silencio absoluto, pongo música, están los gritos y voces de los vecinos, el ladrido del perro que habita en la casa de al lado, el ruido del refrigerador, un automovil que pasa por la calle, algún avión que vuela encima de la casa.
Es un silencio que se huele, que entra por los poros y se queda enredado en el cabello que no me he peinado en todo el día. Un silencio que escurre por las paredes en los espacios que quedan entre los cuadros, se arrastra por la alfombra y sube por las sillas y los sillones dejando una masa pegosteosa, matiza el brillo de las lámparas. Es desenfadado y arbitrario.
En la noche, después de horas de este silencio parcial, siento que he estado conmigo, que me he acercado a mí. Y quisiera se prolongara el día, quisiera que la noche fuera infinita para disfrutar este estado de silencio en el que me encuentro.
viernes, octubre 27, 2006
Desconociéndote
Durante años te haz apropiado de mi pensamiento, me haz hecho actuar conforme tus expectativas. Ahora va la mía, ¿decias que hay que ser implacable? Veremos si es lo mismo estar del otro lado.
Hablas de matices y sin embargo ves todo como negro o blanco. Te presentas como un ser flexible cuando tus ideas son fijas.
Todo lo calificas, siempre estás listo para reporbar cualquier conducta o hasta idea: a todo le pones etiquetas. Dices que no eres racista pero discriminas por cualquier cosa. Además eres misógino, ayer te descubrí tratándo de convencerme que por ser mujer no podía hacer no sé qué cosas.
Eres hábil, te enmascaras con ropa de respetabilidad. Y cuando tu disfraz no funciona te evades. Ni siquiera sabes defender tus penamientos, no eres capaz de discutirlos, simplemente los presentas como ley universal.
Lo que pasa es que tienes miedo, tienes miedo de ver qué pasa si no hay reglas ni límites.
Ya me cansé de ti. Hoy date por muerto.
sábado, octubre 14, 2006
Leer es chido
Quisiera poder acordarme cuál fue el primer libro que leí y me creó la necesidad de seguir leyendo.
El otro día leí un artículo, del cual me robé el título de este post. El autor habla de lo definitorio que puede ser el encontrar un libro que nos atraiga y de lo importante que sería el contagiar a los estudiantes de primaria y secundaria del gusto por la lectura. Sugiere que esto se podría hacer a través de una antología de autores contemporáneos que se realice pensando en los gustos de las generaciones presentes.
El artículo me hizo pensar en qué creo mi necesidad y gusto de leer. Pensé en lo que siento al tomar un libro en las manos y sumergirme en una historia, transportarme a otro espacio y otro tiempo. No puedo imaginar mi vida sin esos momentos en que la prosa me envuelve y dejo de pensar como yo y empiezo a sentirme parte de la historia o camino junto con el narrador. Necesito las palabras, las disfruto, disfruto su textura, sonoridad y simbolismos.
Por eso trataba de recordar ese primer libro que me enganchó. Trataba de acordarme cómo se creó la costumbre de tener varios libros en el librero esperando su tiempo, el porqué del deseo continuo de tener tiempo de tirarme horas a leer. Sé que en realidad no importa tanto ese primer libro como el último, el que me engancha al próximo, porque leer es chido.
jueves, octubre 12, 2006
Antes de tiempo
Un bebé que no llega a término es bebé o es feto. ¿Cuándo deja de ser uno para convertirse en el otro? Le acaba de pasar a un compañero de trabajo que perdió su bebé con cinco meses de embarazo. Su esposa tuvo problemas durante todo el embarazo: amenazas de aborto constantes.
Esta semana estando en la oficina le hablaron a mi compañero de trabajo a decirle que su esposa estaba teniendo contracciones. Para cuando llegó al hospital la esposa, ya había empezado a nacer el bebé y estaba muerto.
Le entregaron al bebé en las manos, un bebé mínimo pero totalmente formado. Ese bebé al que habían ido conociendo a través del ultrasonido y ya era parte de sus vidas. Se lo dieron así, a mano pelona.
Había que llevarlo a enterrar. Había que darle un nombre.
Me parece sumamente duro que además de perder a tu bebé tengas que pasar por todos esos trámites. ¿De veras no hay una forma más sencilla de hacerlo? ¿De veras tienes que pasar por todos los trámites de enterrar a tu primer hijo prematuro? Parece que sí.
viernes, octubre 06, 2006
Wisconsin
Tiendo la cama ya sin sábanas. Coloco la colcha y encima la cubrecama que doblo para poner las almohadas ya sin fundas y cubrirlas dandole la vuelta. Al hacerlo pienso en mi hermana preparando esta cama para mí hace sólo 5 días. Y es como si este simple acto cotidiano encerrara el tiempo que estuve aquí.
Las mañanas son mi momento favorito: sentarnos en la mesa roja de la cocina para tomar el café de la mañana. Un café que yo me hago en una cafetera de prensa francesa individual mientras que mi hermana toma uno hecho en cafetera eléctrica. Hasta el grano es diferente, compró uno especial para mí, ella usa uno de lata para el suyo. Días de paseo, teatro, cine, compras, comer, pero sobre todo de sentirme cuidada por mi hermana y mi cuñado.
Al tender la cama empiezo a extrañar pues sé que pasarán varios meses antes de que volvamos a tomar café juntas y que platiquemos frente a frente. Días efímeros que sin embargo me llevo de regreso conmigo.
martes, septiembre 19, 2006
No identificado
¿Alguna vez haz tenido un antojo de algo y no sabes qué es? ¿Alguna vez haz sentido ganas de comer un sabor pero no identificas de qué es el sabor?
Me volvió a suceder. La primera vez me sucedió hace años. Camino a San Miguel Allende. Era la época en que vendía textiles. Iba con mi socia a comprar material, y en la carretera de repente tuve esa sensación de antojo de un sabor que no lograba identificar. Esa noche fuimos a cenar a un restaurante mexicano y pedí unas enchiladas con nata, y en el momento en que las probé supe que era el sabor que estaba tratando de identificar.
No me había vuelto a suceder hasta ahora, que tengo varios días que traigo antojo de algo. Es como tener la palabra en la punta de la lengua y no encontrarla. Así se siente el tener el sabor y no identificarlo. Anoche soñé con él y soñé con higos. Pero sigo sin saber qué es de lo que tengo antojo. Es como perseguir un sabor pero sin pistas.
domingo, septiembre 10, 2006
Extrañando
Cocinar, hablar de cómo cortar los champiñones, el ajo o la cebolla al mismo tiempo que se tocan temas difíciles de compartir, que tiene que ser dichos con cuidado. Es decir con las personas adecuadas pero sin fijarse en las palabras.
Compartir la comida con más plática y un poco de vino. Dejar caer lo que se siente en terreno fértil y seguro, sabiendo que las palabras son valoradas por lo que son, no por lo que podrían ser, sin especulaciones, sin necesidad de buscar la palabra precisa, porque la que sale es la palabra precisa. Sin necesidad de explicar hasta el cansancio porque un breve esbozo es suficiente para que se entienda el detalle
Pláticas que nos permiten ver la vida con otros ojos, con otras esperanzas y otros ánimos.
Los amigos a veces llegan disfrazados. A veces llegan con un simple disfraz de hermano.
lunes, septiembre 04, 2006
Manos
Dormí varias horas antes que mi mamá me despertara.
- ¿Ya es hora de ir a la escuela? –pregunté, sentía los ojos todavía pesados con sueño.
- No, todavía es de noche, pero el cemento ya está listo, está en su punto, acabo de ir a ver. ¡Vamos!
Me levanté adormilado y me puse la chamarra, que mi mamá sostenía, sobre mis pijamas. No entendí mucho a qué se refería pero supe que era alguna de las actividades misteriosas de mi madre.
Bajamos los dos pisos de escaleras y salimos a una madrugada con viento frío. Justo en frente de nuestro edificio habían reconstruido la banqueta ese día. Mi mamá dobló las mangas de la chamarra y me dijo:
- Aquí, –señalando un punto en el cemento- primero la derecha, presiona bien, es como cuando hiciste tus manos sobre yeso en el kinder.
Así lo hice, sentí el cemento frío y cuando levanté la mano quedó una ligera capa de polvo en mi mano. Luego hice lo mismo con la izquierda, sentí que el frío se colaba hasta el estómago. Mi mamá sacó un lápiz sin punta de la bolsa de su bata y escribió la fecha y mis iniciales.
- Minetras dure esta banqueta estarán aquí tus manos, -dijo con una sonrisa tan grande que no me quedó más que sonreir.
Subimos de regreso al departamento y mi mamá lavó mis manos con mimos, exaltada por su travesura.
- Ven, te preparé una taza de choco caliente.
Nos sentamos en la mesa de la cocina y reímos de las caras de los que verían mis manos y envidiarían que no fueran las suyas. El choco me fue calentando por dentro, me empezaba a dormir sobre la mesa y mi mamá me cargó a la cama.
Hacía tiempo que no pasaba por la vieja casa, más tarde le hablaré a mamá a contarle que las manos siguen intactas después de tantos años.
sábado, septiembre 02, 2006
Finales
Durante meses me pelee contigo mentalmente. Durante meses quise morir o desaparecer. No sabía qué hacer de mi vida sin tu presencia, sin tu amor, sin tus caricias y tu voz. Durante mucho tiempo pensé que haría cualqueir cosa por retenerte. Viví pensando que la terminación no era definitiva que algo pasaría y estaríamos juntos de nuevo.
Luego la vida se fue metiendo y empecé a disfrutar de los días sin ti, empecé a valorar las presencias que se fueron dando, me fui creando otra vida. Al principio todavía dolía tu ausencia, dolía el recordarte, dolía el olvidarte.
Después, empecé a pensar que no cambiaría ni un solo día, ni un solo segundo. Empecé a amar mis días, todos: los que tenían dolor y placer por igual. Empecé a pensar que así me gustaba mi vida, como era, la que era.
Hoy siento que nos dimos todo lo que nos pudimos dar, supongo que algunas relaciones son así: tienen un inicio y un fin. La que vivimos tuvo su tiempo, y por primera vez puedo empezar a recordar las partes buenas, saber que me diste lo mejor que pudiste dar, saber que te di todo lo que pude dar. El final contaminó los recuerdos, los enturbió. El tiempo me los ha ido regresando y finalmente vuelven a estar intactos.
lunes, agosto 28, 2006
De semana en semana
Llega el lunes y me caen encima todos los pendientes que pensé hacer durante el fin de semana y no hice.
Me pongo los zapatos y me molesta la uña enterrada del dedo gordo del pie derecho. Abro el refrigerador y veo las lechugas que debí haber lavado para poder comer ensalada durante la semana. Me subo al coche y rechina la puerta a la que no le puse aceite; quito la lluvia del día anterior del parabrisas y queda todo marcado porque requiere limpiadores nuevos. Y así otras tantas nimiedades que no hice.
Con todo el sábado y el domingo por más que pienso no se me ocurre ni una de esos deberes atrasados.
Así empiezo la semana llevando a cuestas los pendientes hasta encontrar el momento para hacerlos o algunos acaban esperando que llegue el siguiente fin de semana o el siguiente.
viernes, agosto 25, 2006
Ritual (para aquéllos que viven juntos pero separados)
Despierto en las mañanas a poner café, sé que en otro lado tú lo haz puesto unas horas antes que yo. Seguimos el mismo ritual: moler el café, usar la cafetera tipo italiana, servirlo en tazas de cerámica pintadas a mano tipo talavera. Así todas las mañanas tomamos café juntos.
miércoles, agosto 23, 2006
365 días
71 entradas.
Tendemos a recordar los ciclos, y hoy recuerdo mi primer entrada. Comparé el publicar en estos espacios con una zambullida en el mar. La sensación inicial es de frío, pero el cuerpo se acostumbra y después de unos instantes el agua se siente rica.
El objetivo de dejarme escribir y compartir lo he cumplido. Aunque por ratos el crítico interno todavía da lata, espero irlo silenciando más efectivamente cada vez.
Gracias a los que me han leído este año. Espero me sigan acompañando en este recorrido.
jueves, agosto 17, 2006
Pensamientos de café y de mañana
Hay algo de nostálgico en el despertar diario, en las rutinas de mañana, en las expectativas del día.
Quisiera que el tiempo fuera estático y el café infinito. Sobretodo esos primeros minutos de la mañana en que uno confunde los sueños con la realidad y todo puede ser posible. Quisiera extender ese tiempo y esa sensación, que mi taza no se vaciara.
Quisiera que el ejercicio no se tuviera que hacer todos los días, que con una vez que se hiciera fuera suficiente.
Quisiera despertar sin prisas todas las mañanas.
Me gusta el despertar a poner café en una mañana fría. El calor del café tiene más sentido.
Quisiera que sólo lloviera cuando estoy en casa y puedo disfrutar la lluvia.
Me gusta despertar todavía a oscuras, poner café y sentarme a esperar que surjan los colores en el patio.
No quiero llegar al último trago de café y a tener que empezar otro día.
lunes, agosto 14, 2006
Desaprenderte
Los primeros días, después de que te fuiste, seguí sintiendo tu mirada recorrer cada centímetro de mis piernas, y me di cuenta que tus palabras habían penetrado mi piel. Te escribí a diario, cartas que nunca mandé.
No fue fácil. Tuve que olvidarte sin odiarte ya que nunca hubo mentiras ni promesas. Hubiera sido más sencillo borrar tus caricias y tu voz, más fácil olvidar el olor a tabaco de tu piel, si te pudiera odiar. O tal vez hubiera sido aún mejor si pudiera ser indiferente. Pero no te quise odiar y no pude ser indiferente.
Seguí esperando una llamada o un correo, seguí esperando durante días y meses alguna señal de que me recordabas. Me conformé pensando que habrías escrito si fueras indiferente. Triste y único consuelo.
Y ahora te apareces. No, no finges que no pasó nada, tampoco intentas retomar las cosas donde se quedaron. Simplemente algo nos une: ¿un recuerdo?, ¿una posibilidad? No lo sé. Sé que es fuerte, nos permite una comunicación directa, suave, amorosa.
Te dije que no espero nada de ti. Y es cierto. No estoy enojada ni triste.
Pero sé que si me permito acercarnos será más difícil volver a olvidar el olor de tus manos en mi piel, no quiero desaprenderte otra vez. O tal vez es al reves y este no acercamiento hará más difícil separarnos.
jueves, agosto 10, 2006
¿Encuentro?
Salí de la casa como todos los días…no, en realidad salí hacia el otro lado y al llegar a la avenida fue cuando vi el coche de su hija. Lo reconozco porque es pequeñito y verde.
Lo iba manejando un hombre. ¿Podría ser él? En los topes casi lo alcancé pero los pasó muy rápido. Pensé que tal vez era otro coche parecido. Unos segundos topes y alcancé a ver. Era él. ¿Por qué ahora que lo veo, advierto una mueca que antes no notaba? ¿Por qué el verlo no me provoca emoción?
En la siguiente esquina cada quien se fue por su lado, así va la vida. Sin cruzarnos ya. Raro, ver a alguien con quien despertaste al lado tantas veces que ahora pasa a tu lado como cualquier otro.
lunes, agosto 07, 2006
Las calles
Las calles de la Ciudad de México ya no son las mismas. Hoy caminé por Paseo de la Reforma. Una calle convertida prácticamente en peatonal desde la fuente de Petróleos hasta Avenida Juárez. No la recorrí toda, pero el pedazo que recorrí fue suficiente para saber que no podré volver a pasar por ella sin pensar en los campamentos que hoy están ahí.
¿De dónde sale tanta gente? ¿A qué hora cambiaron sus vidas por la democracia? No puede uno pasar por los campamentos sin preguntarse estas preguntas y otras más, sin pensar cómo pueden todas estas personas haber hecho a un lado sus vidas para irse a vivir a estos campamentos y a apoyar un sueño. A lo mejor soy pesimista, pero me parece ser que la democracia en este país sigue siendo un sueño.
Campamento tras campamento. Personas y personas sentadas viendo la tele, jugando ajedrez, cartas o dominó, viendo un espectáculo que se ha armado en la calle para entretener a los que están ahí esperando que el Tribunal decida lo que parece no decidirá. Letreros hechos en cartulinas y mantas que hablan del fraude. Gente que lleva un pequeño listón tricolor para afirmar que apoyan un movimiento. Un movimiento por la democracia. Democracia se me hace una palabra tan pesada de pronunciar y estas persona que están en los campamentos no parecen desvalidos ni desesperanzados, viven por la democracia, viven para hacerla realidad y yo no sé cómo sucederá. Y estas calles que tantas veces he transitado en coche ahora las recorrí a pie, viendo, sintiendo, oliendo, viviendo. Viviendo una necesidad por una certeza que no sé si se dará.
viernes, agosto 04, 2006
Dónde
Entra el sol de la tarde por la ventana. Cae en el piso de madera donde antes había una mesa. Ver esa luminosidad me recuerda las tardes abrazados en el sillón, viendo una película, tomando té o haciendo nada.
Hoy se han llevado todos los muebles y me preocupa encontrar estos rincones en la casa nueva, estas luces o sombras que la hagan especial.
Me paseo por los cuartos en los cuales hicimos el amor, nos veo acurrucados y oigo nuestros gemidos. Me detengo en la terraza a ver pasar los coches, recuerdo las noches en que salíamos a tomarnos un trago y platicar, oigo nuestras risas. Me siento en el gabinete de la cocina donde te sentabas tú a verme cocinar cuando terminabas de hacer la ensalada. La cocina se ve diferente desde aquí, me llegan olores de albahaca, estragón y tomillo.
¿Dónde quedan los recuerdos de las casas cuando te vas de ellas? ¿Se quedan guardados los olores y sonidos en los rincones o simplemente desaparecen?
lunes, julio 24, 2006
Campanas de viento
Se encontraba sentada en la terraza, la tarde comenzaba a convertirse en noche, el sol ya se había escondido y todo era penumbra. Soplaba un viento ligero que hacía sonar las campanas de viento que se encontraban a lo largo del techo de la terraza.
A lo lejos algunas luciérnagas empezaron a brillar. Supo que no llegaría esa noche aunque esperaba que lo hiciera. Una contradicción entre lo que se sabe y lo que se espera: lo que se espera es más fuerte y la certeza de lo que se sabe pasa a un segundo plano.
No podía precisar cuándo había sido la última vez que habían hecho el amor y menos aún la última vez que realmente lo había deseado.
Lo esperaba sin muchos deseos de que llegara. Una vez más sintió que tenían que separarse, pero no quería vivir en la soledad absoluta. Alguna vez le habían dicho que era peor la soledad cuando se está con alguien que no se quiere estar. Ella no lo veía así, le gustaba sentarse en la terraza a esperarlo, deseaba las comidas los fines de semana, la casa llena de gente. Cualquier cosa antes de estar en esta terraza oyendo las campanas y sabiendo que no llegaría. Ella prefería esta soledad acompañada.
Tomó el libro que había estado leyendo antes de que oscureciera y que se encontraba abierto sobre sus piernas. Recogió el separador que había dejado sobre la mesa y marcó el lugar donde lo tenía abierto y lo cerró. Lo mantuvo todavía entre sus manos unos segundos antes de dejarlo sobre la mesa en que estaban dos tazas, una vacía y otra con un resto de té, una tetera con agua ya fría, una canastita con bolsitas de infusiones y una azucarera.
Estiró las piernas y se abrazó, protegiéndose del viento, dándose un poco de calor sola. Adentro de la casa brillaban la luz de un reloj, el parpadeo del foquito de una videocasetera.
Pensó que no llegaría esa noche y que no le daría ninguna excusa. Siguió alerta al ruido del coche que se oiría al subir por el camino de terracería. Buscó los faros del coche. Se imaginaba levantándose a recibirlo, buscando sus brazos y sus labios. Y sin embargo, supo que al llegar no se movería de su silla y sólo diría “llegaste”.
viernes, julio 21, 2006
Valle
Es imprescindible salir del DF cuando se puede. El fin de semana me fui a Valle de Bravo.
Llegamos cuando empezaba a anochecer, justo cuando las luciérnagas se encienden entre los pinos y encinos que bordean el camino. Al poco rato empezó a llover, lo que nos dio un buen pretexto para encender la chimenea.
Las mañanas casi siempre son soleadas y en esta época son muy verdes.
En la tarde otra vez volvió a llover, y los charcos me dieron esta foto.
La Cirrus se hizo de nuevos amigos.
Entre lluvia y no lluvia, salió el sol justo antes de que terminara la tarde.
jueves, julio 20, 2006
martes, julio 11, 2006
Seis cosas
Hace algunas semanas o meses (últimamente mi sentido del tiempo anda medio desorientado) circuló por los blogs un “meme” que trataba sobre escribir de seis cosas que uno adora. Aunque a mí nadie me “contagió” tomo la idea.
Caminar por calles desconocidas, llegar a plazas o a rincones en que nunca he estado ni estaré pero que empiezo a conocer, tomar un café o comer algo que no he probado y que tal vez algún día lo haga. Meterme en la vida de personas desconocidas, enamorarme de algunos y detestar a otros, identificarme con todos. Involucrarme con sus situaciones de vida, verme reflejada en ellas y sentir cómo se infiltra dentro de mí conocimiento humano. Esto es lo que me sucede cuando tengo un libro en las manos.
Zambullirme en un mar de agua fría, mojarme los pies con el agua tibia de una playa, ver y oír la lluvia caer una tarde desde mi terraza, un regaderazo de mañana para despertar, pararme bajo el chorro de agua caliente al final del día para que el agua se lleve el cansancio físico, mental o emocional, beber un vaso de agua helada. Estas son algunas de las formas en que disfruto el agua. El líquido transparente que tomamos como dado aunque dicen que no va a durar para siempre. Yo no podría imaginarme el no tener agua para lavar platos, cocinar, o lavarme los dientes. Es un privilegio el sólo abrir una llave y tener una cantidad ilimitada de agua disponible.
Viejos amigos, con los que se tiene la complicidad de la risa. Nuevos amigos con los que se comparte una taza de café o una conversación. Juntarse con amigas a cenar. Pláticas hasta la madrugada. Ver una ventana aparecer en la pantalla de la computadora y conversar de forma electrónica con alguien en otra ciudad o en otro país. Recibir un correo. Entrelazar una mirada y saber que hay un entendimiento. La delicia de sentirte acompañada en la vida, ya sea por gente con la que tienes contacto diario como por aquéllos que ves con suerte una vez al año.
Un bocado de mole, un pan con queso o un risotto. Masticar y esperar que los sabores exploten en la boca. Preparar una pasta para amigos o un curry para mí sola, jugar con las especies para obtener una combinación especial. Recorrer el menú en un restaurante en busca del platillo exacto para el momento. Comer todas las frutas: las conocidas y las desconocidas. Compartir los gustos y disgustos. Encontrar el lugar donde se puede comer el perfecto chile en nogada, una maravillosa langosta, o unas quesadillas de huitlacoche. Cocinar con mi hermano, hacer la cena de Navidad y pastelitos de nuez con mi hermana, hornear una semita con mi tía. Adoro comer y todo lo que tiene que ver con la comida. Puedo hablar de comida hasta el infinito.
La Cirrus que recarga su cabeza en mi pierna. Observar sus estornudos para llamar la atención, sus brincos para avisar que el café está listo. Ver los perros callejeros en Chapultepec buscando el sol para echarse, husmeando entre los árboles, correteándose unos a otros. Verlos en las calles acompañados por sus amos. Ver sus actitudes, sus miradas, sus reacciones a otros perros, a las caricias a las palabras. Jugar con ellos. Me parecen perfecta compañía.
El sabor y sensación del primer café de la mañana.
jueves, julio 06, 2006
Vínculos
¿En qué momento se crea una amistad? ¿En qué momento se pasa de ser un conocido, un compañero de trabajo, o un jefe, a ser un amigo?
Comí con un amigo, al que tenía tiempo de no ver, y aunque sé que es alguien a quien quiero mucho, no sé porqué ahora me pesco desprevenida la calidez de su abrazo. Sé que tenemos un vínculo especial, pero a veces el saberlo no es lo mismo que sentirlo. Y me pregunto, ¿qué nos acerca tanto?, ¿qué nos hace tan amigos?, ¿o es porque nos vemos tan de vez en cuando que nos da tanto gusto vernos?
Cuando trabajábamos juntos no éramos tan cercanos. Cierto que en esa relación cotidiana vives el día a día con tus compañeros de trabajo, de repente platicas algunas cosas personales, y también compartes los sucesos que te ocurren. Pero en esa época no teníamos esta intimidad que se genera ahora apenas nos vemos. Hoy tenemos un vínculo que se siente a nivel estructural. Se siente en la naturalidad con la que platicamos, en la posibilidad de ser quienes somos y de decir lo que pensamos sin tener que recurrir a máscaras o a frases hechas. Me pregunto a qué hora se formó este vínculo, a qué hora los recuerdos de una época o la convivencia diaria se tornó en esta deliciosa amistad.
Supongo que surge de la confianza y admiración mutua, no lo sé. Lo que sé es la sonrisa y la calidez en el corazón con que salí después de comer.
martes, julio 04, 2006
Cambio de planes
Hoy en lugar de tardarme quince minutos en llegar a mi casa me tardé casi dos horas.
Venía con la intención de llegar a escribir un post que me anda rondando la cabeza desde hace unos días, y de irme a mi clase de yoga. Pues no pude hacer ninguno de los dos porque se me hizo tarde para ir a la yoga y llegué tan harta que ya no tengo ganas de escribir.
Es increible que un camión descompuesto haga que el tráfico se vuelva tan lento, tan desesperadamente lento.
miércoles, junio 21, 2006
Visitantes
Estaba en la terraza del hotel bebiendo una cerveza cuando llegaron dos palomas a visitarme. O más bien a comerse mis nueces de la India.
Les regalé una nuez a cada una y luego fue peor porque se empezaron a acercar al plato, tuve que poner el plato en mi regazo.
Me levanté a ver la vista desde la barda (ahí donde esta un muchacho en la primera foto) y por supuesto cuando regresé el plato estaba limpio. Que bueno que me llevé la cerveza conmigo.
jueves, junio 15, 2006
Los primeros días en Brasil
Después de comer una rica feijoada con caipirinhas me fui al Museo de Arte de Sao Paolo. Al llegar estaban algunos músicos levantando sus instrumentos. Ni modo, llegué tarde a la tocada.
En el museo había una exposición deliciosa de Degas. Al salir la tarde ya casi terminaba, oscurece demasiado temprano en esas latitudes a estas altruas del año. Las calles de Sao Paolo son como las de todas las ciudades grandes: llenas de edificios altos. Aunque tengo que confesar que encontré esta ciudad más ordenada y limpia que la mía.
Después de una noche en Sao nos fuimos a Guraujá que está en la costa a hora y media de Sao. Al llegar nos esperaba trabajo. La vista de las palmeras afuera y la gente jugando en la playa no lo hacía muy fácil.
En un descanso aproveché para ir a la playa donde había un par de muchachos practicando capoeira. El día era gris y llovía un poco, igual me quité las sandalias para sentir la arena en los pies y dejar que una ola mojara mis pantalones.
La camará acabó con una gota en el lente que salió como una mancha en todas las fotos siguientes. "Tienes que acordarte de limpiar el lente seguido" fue la instrucción que recibí de un amigo fotógrafo.
viernes, junio 02, 2006
Viajar
Viajar. Siempre me crea una expectativa-emoción-inquietud. La noche anterior duermo mal, entre la preocupación de empacar todo lo necesario y la anticipación de llegar a otro lugar.
Esta vez voy a un país totalmente nuevo y supongo que diferente a lo que conozco: Brasil. No espero nada semejante a lo que he visto de Sudamérica que sólo es algo de Uruguay y Buenos Aires.
Pienso en lo inmenso del país y trato de imaginarme ahí, oyendo este idioma que parece que cantan. Del que entiendo algunas partes y adivino otras.
Mañana pasearé por Sao Paolo, una ciudad con sus calles y sus gentes, sus olores y su luz. Buscaré su identidad o más que buscarla esperaré a que se descubra sola, como hacen las grandes ciudades acostumbradas a ser vistas por tantos turistas curiosos, hombres de negocios indiferentes y algunos viajeros.
Son ciudades que se muestran para quienes quieren ver y que se esconden para quienes no lo quieren. Cada lugar tiene su belleza como cada persona (o casi todas), aunque no siempre sabemos verla o disfrutarla. Cada lugar tiene su individualidad.
Me han dicho que Sao Paolo es feo, y yo me espero una ciudad diferente y linda: será mi primer contacto con Brasil.
lunes, mayo 22, 2006
Latitud y longitud
A veces cuando por la noche veo la luna llena o menguante, te imagino viendo la misma luna. No sé si tu noche comienza antes que la mía, o después. Cuando es invierno y veo a Orion o cuando es verano y ubico a Cisne en medio del cielo, pienso que tal vez tus estaciones sean más marcadas que las mías.
En las mañanas cuando corro y veo el sol salir, pienso que tu amanecer puede tener distintos colores. O tal vez estás en un lugar donde las nubes permiten que los colores duren más.
Alguna vez al sumergirme en el mar pienso que tal vez tú te metes en el mismo océano o en otro mar. Al subir una montaña pienso que tal vez tu subas la misma cordillera en otra país u otra en otro continente.
Hay días que siento que nos acercamos, otros, especialmente en medio de un viaje siento que nos alejamos. No lo puedo saber con exactitud pues no sé donde estás. Puedes vivir en la calle de junto o del otro lado del mundo.
Te adivino pues sé que un día te encontraré. Entonces con certeza veremos el mismo cielo y tal vez podamos compartir la misma latitud y longitud.
sábado, mayo 20, 2006
Lluvia o flores

Aunque hace semanas comenzó a llover, no sé porqué apenas con la lluvia de ayer sentí que había iniciado la época de lluvias. Me encanta que llueva, pero tengo un conflicto de intereses pues la lluvia tumba las flores de las jacarandas.
Las jacarandas son lo que me reconcilia con el inicio de la primavera. Ya sé que a todo mundo le gusta esta estación, pero a mi no me gusta el calor.
No sé qué es lo que tienen estas flores azulosas que me alegro sólo con verlas.
lunes, mayo 15, 2006
Al despertar
Me gusta cuando te bañas en la noche y te metes a la cama desnudo junto a mí. Al amanecer ya se fue el olor del jabón y todavía no hay ningún olor externo.
Me gusta el sabor de tu aliento al despertar, cuando ya se borró el de la pasta de dientes y todavía no hay rastros de café ni de humo.
Me gusta oír tus primeras palabras de la mañana, cuando tu voz no se ha mezclado con los ruidos del día.
Me gusta ver tus ojos cuando entra la primera luz a la recámara y veo mi reflejo en ellos.
Me gusta recorrer mis manos por tus piernas tibias, con el calor de las colchas y la noche, y sentir como se desperezan.
Me gusta hacer el amor al despertar cuando somos más nosotros mismos, cuando nuestros sabores y nuestros olores aún están intactos.
miércoles, mayo 10, 2006
Recuerdos olvidados
¿Por qué cuando ya no te extraño sigues apareciendo en mis sueños? ¿Por qué demandas mi atención cuando ya no quiero dártela? En estos días tu recuerdo viene rara vez, pero basta una noche en que entres a mis sueños para amanecer con tu presencia persiguiéndome.
Ya no recuerdo tu olor, tampoco recuerdo tu mirada. O lo que quiero decir es que sólo recuerdo tu mirada fría, no la que me hacía llenarme de una ola de aire caliente cuando me veías. Ya no recuerdo lo que tus manos me hacían sentir al acariciarme y detenerse en los lugares que habían aprendido a detenerse. Olvidé también tu sabor en mi lengua, todos los sabores de los distintos rincones por donde la pasaba.
Te fui olvidando, poco a poco. Había días en que me aferraba a alguno de tus recuerdos, no quería que te murieras dentro de mí. Otros en que quería matarte afloraban sonidos y olores, recordándome lo que era vivir a tu lado.
Un día amanecí y ya ni quería olvidarte ni necesitaba recordarte, simplemente las palabras ya no reconstruían una sensación. Y así vivo: sin ti en el presente.
Y sin embargo, hay noches en que te sueño. De mis sueños aún no desapareces, y al despertar te presentas en mis pensamientos insistentemente. No regresan ni los sabores ni las texturas. Sólo son pensamientos tercos que me hacen acordarme de algunas pequeñas y torpes razones por las que un día te amé.
sábado, mayo 06, 2006
El crítico interior
Tengo varios días tratando de escribir algo para publicar. Retomé algunas historias que ya había empezado, comencé otras, pero ninguna me convencía. Hasta que me di cuenta que es el crítico interno el que no me dejaba en paz.
Tengo un crítico muy latoso, y entre más tiempo pasa sin que escriba, más se va aprovechando para no dejarme escribir. Algunas veces apenas si lo escucho murmurar, otras lo ignoro o lo silencio rápidamente, pero conforme pasan los días su voz se va haciendo más y más fuerte y su voluntad va adquiriendo influencia sobre la mía.
Hay días en que también se me aparece físicamente.Parece un hombre inofensivo, usa un sombrero café ligeramente ladeado hacia la izquierda, pero tiene una media sonrisa que me aleja de la computadora. Su voz, algo gangosa, me dice que nada de lo que escribo vale la pena, que no tengo nada importante que decir, y que no tengo ni una forma divertida ni interesante para decirlo.
Cada vez que me siento a escribir, empieza a hablar, a veces a gritar, de tal forma que no logro oírme a mi misma. A veces es tan latoso que ni siquiera me permite comenzar a escribir, me hace sentir que no tiene ni sentido el esfuerzo de hacerlo.
Tengo que aprovechar los ratos en que se distrae, como ahora, para escribir. No importa qué escriba, lo importante es que logre burlar su autoridad para que luego pueda seguir escribiendo.
Voy sintiendo que me asfixio si no escribo, eso es lo que el crítico quiere: matarme. Afortunadamente hoy me le escapé, escribí estas líneas y ahora mismo las publico.
Trataré de no dejar que regrese para volver a publicar pronto.
